Diez voluntarios de la planta de Granada vivieron una jornada muy especial de Pádel Adaptado junto a la Fundación Granada Integra, en una actividad donde el deporte se convirtió en un puente para la inclusión y el aprendizaje mutuo. Los miembros de la fundación guiaron a nuestros compañeros, mostrándoles cómo se juega al pádel en silla de ruedas adaptada y compartiendo con ellos su técnica, esfuerzo y energía.
Tras la fase de aprendizaje, llegó el momento de ponerlo todo en práctica con varios partidos mixtos entre voluntarios de ROVI y deportistas de la fundación. Fue un encuentro lleno de risas, competitividad sana y mucha admiración, donde todos pudieron experimentar de primera mano la habilidad y destreza necesarias para moverse y golpear desde la silla, valorando aún más el talento de los jugadores adaptados.
La experiencia dejó huella entre los participantes, tal y como resumía José Luis, compañero de RR.HH. de la planta de Granada:
“No imaginaba lo difícil que sería manejar la silla y jugar a la vez. Ellos lo hacen con una naturalidad increíble. Ha sido una lección de humildad, esfuerzo y compañerismo que no olvidaré.”
Una jornada que, una vez más, nos recordó el poder del deporte para unir, inspirar y derribar barreras.

